
Los monitores de la 16 promoción recibieron su merecido diploma IQB, testimonio de dos años de trabajo constante, compromiso, práctica y aprendizaje compartido, fue un momento de reconocimiento y profunda alegría. Reconocimiento al esfuerzo sostenido, a la constancia y a la calidad humana de quienes han transitado este camino con entrega. Alegría porque el diploma marca un final, pero también abre una nueva etapa: la posibilidad de seguir practicando, enseñando y transmitiendo el qigong con rigor, sensibilidad y corazón.

Algunos monitores obtuvieron también el diploma -opcional- Pre-Duan de la IHQF, tras superar un examen, una acreditación de reconocimiento internacional que refleja el deseo de seguir avanzando con rigor y entusiasmo un camino larguísimo.
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La jornada estuvo llena de emoción, sonrisas y gratitud. Uno de los momentos más entrañables fue la entrega de una preciosa orla del curso, diseñada por iniciativa de Jenny, alumna y compañera excepcional.
En agradecimiento a su generosidad, creatividad y buen hacer, sus compañeros le ofrecieron un regalo muy especial: el libro del I Ching, el clásico de los cambios, un obsequio muy acertado para quien ha demostrado ser una auténtica maestra en saber cambiar y acompañar la transformación con excelencia. Un reconocimiento sincero a una “compañera excelente”.

Entre diplomas, abrazos, fotografías y recuerdos, quedó reflejado lo más valioso de este camino: una promoción unida por la práctica, la amistad y la alegría de seguir creciendo juntos.
Fotos cortesía de Juan Antonio