Fuerza, vigor y vitalidad percutiendo solo 2 puntos es un automasaje qigong llamado: shuāng mù chéng lín chuí xiàngbèi
“Dos árboles forman un bosque” —shuāng mù chéng lín— evoca la imagen de dos arboles, que al unirse crean un pequeño bosque. En este automasaje qigong, esos “dos árboles” pueden entenderse como dos grandes pilares de la vitalidad que se activan en la espalda: Dazhui · Du14 y Shenshu · V23, la copa y la raiz.
Dazhui · Du14 representa la parte alta del árbol: la copa, el encuentro con el cielo, el lugar donde el yang asciende, se abre y se expande. Este punto se sitúa bajo la séptima vértebra cervical, en la base del cuello, allí donde el eje de la columna se prolonga hacia la cabeza y los brazos. Como la copa de un árbol que recibe la luz, Dazhui despierta el vigor, moviliza el qi defensivo y aviva la energía del dorso.
En la medicina china, Dazhui es el lugar donde el canal Du se reúne con la fuerza yang. Golpearlo ayuda a movilizar el qi, despejar el viento externo, liberar la superficie y regular el calor interno. Por este motivo, tradicionalmente se ha masajeado en casos de cansancio, debilidad, fatiga o agotamiento. También se considera un punto importante para fortalecer la energía defensiva del cuerpo, creando una especie de escudo frente al viento, el frío y la humedad, factores que pueden favorecer resfriados y gripes. Al mismo tiempo, sus beneficios no se limitan al plano físico: a nivel emocional, ayuda a calmar la mente y aportar serenidad.
Shenshu · V23, en cambio, pertenece a la raíz. Situado a ambos lados de la segunda vértebra lumbar, en la zona baja de la espalda, se considera la “casa del Riñón”. Es como la raíz del árbol que se hunde en la tierra, sostiene el tronco y alimenta toda la estructura. Estimular Shenshu recuerda al cuerpo que la fuerza verdadera no procede únicamente del movimiento externo, sino también de una reserva profunda.
Tradicionalmente, Shenshu se relaciona con el fortalecimiento del qi renal, la esencia jing, la fuerza, el vigor y, a nivel emocional, con la voluntad. La tradición popular dice que “los riñones guardan la raíz de la vida”. Por ello, golpear suavemente Shenshu se asocia con la recuperación de la fuerza cuando el cuerpo se siente frío, cansado o debilitado. También se dice que “si la raíz es fuerte, el árbol resiste el viento”: una imagen muy cercana al pensamiento chino, donde el Riñón sostiene la energía heredada y la reserva necesaria para vivir con determinación y alegría.
Así, este ejercicio une copa y raíz: Dazhui abre hacia el cielo y Shenshu nutre desde la tierra. El “bosque” aparece cuando estas fuerzas dejan de estar separadas. No se trata solo de activar un punto arriba y otro abajo, sino de despertar una relación viva entre ascenso y descenso, cielo y tierra, expansión y arraigo. Al golpear estos dos puntos, la circulación se aviva: la copa se ilumina, la raíz se fortalece y el tronco recupera su vigor.
Técnica de masaje
Solapar una mano sobre la otra, con las palmas hacia arriba, y percutir debajo de la gran vértebra, en la zona de Dazhui, con la punta de los dedos. Después, formar puños vacíos y con las piernas flexionadas, percutir la zona lumbar, a ambos lados de la columna, en la región de Shenshu.
La percusión debe ser firme, rítmico y constante, sin resultar doloroso. Repetir el conjunto seis veces.